No me dejan ver a mis hijos: qué hacer legalmente

Pocas situaciones generan tanta impotencia como que tu expareja no te deje ver a tus hijos. Cuando hay una sentencia o un convenio que establece un régimen de visitas y el progenitor custodio lo incumple de forma reiterada, no solo se vulnera tu derecho: se perjudica el bienestar emocional de los menores. La ley protege el derecho de los hijos a mantener una relación estable con ambos progenitores, y existen herramientas legales eficaces para hacer cumplir el régimen establecido. Te explicamos qué puedes hacer.

Puntos clave

  • El régimen de visitas es de obligado cumplimiento para ambos progenitores: tanto el derecho a ver a los hijos como la obligación de entregarlos.
  • La vía principal es la demanda de ejecución ante el juzgado de familia, que puede imponer multas coercitivas al incumplidor.
  • En casos graves puede ser delito: el incumplimiento reiterado puede constituir un delito de desobediencia (art. 556 CP).
  • El incumplimiento puede provocar un cambio de custodia si se demuestra que perjudica a los menores.

¿Qué se entiende por incumplimiento del régimen de visitas?

El incumplimiento se produce cuando el progenitor custodio impide o dificulta, sin causa justificada, que el otro progenitor esté con los hijos en los días y horarios fijados por la sentencia. Los supuestos más habituales son:

  • No entregar a los niños en la fecha y hora acordadas.
  • Poner excusas recurrentes (los niños están enfermos, no quieren ir, tienen planes…) sin base real.
  • Cambiar de domicilio sin comunicarlo para dificultar las entregas.
  • Manipular a los menores para que rechacen el contacto con el otro progenitor.

Es importante distinguir los incumplimientos puntuales y justificados (una enfermedad real del menor, por ejemplo) de los sistemáticos e injustificados, que son los que dan lugar a actuaciones legales.

Paso 1: documentar el incumplimiento

Antes de acudir al juzgado, es fundamental recopilar pruebas del incumplimiento:

  • Mensajes (WhatsApp, SMS, correos) en los que la otra parte se niegue a la entrega o ponga excusas.
  • Actas notariales o atestados policiales si has acudido al punto de encuentro o al domicilio y no te han entregado a los niños.
  • Testimonios de personas presentes en los intentos de recogida.
  • Registro de fechas en las que se ha producido cada incumplimiento.

Paso 2: demanda de ejecución ante el juzgado de familia

La vía más directa es presentar una demanda de ejecución de sentencia ante el mismo juzgado que dictó las medidas. En este procedimiento el juez puede:

  • Requerir al progenitor custodio el cumplimiento inmediato del régimen.
  • Imponer multas coercitivas por cada incumplimiento (de 150 a 600 € por cada vez, según la gravedad).
  • Ordenar compensaciones de tiempo con los hijos para recuperar los días perdidos.
  • En casos graves, modificar la atribución de la custodia a favor del progenitor cuyos derechos se están vulnerando.

Paso 3: la vía penal (delito de desobediencia)

Si pese a los requerimientos judiciales el incumplimiento continúa, se puede plantear la denuncia penal por delito de desobediencia (artículo 556 del Código Penal). Las penas pueden alcanzar de 3 meses a 1 año de prisión. Es una vía que se reserva para los casos más graves y reiterados, cuando la vía civil no ha logrado corregir la conducta.

¿Puede cambiar la custodia por incumplimiento?

Sí. Los tribunales consideran que el progenitor que impide la relación de los hijos con el otro está actuando en contra del interés del menor. Si el incumplimiento es grave y reiterado, el juez puede acordar un cambio de guarda y custodia, e incluso valorar la posibilidad de una custodia compartida como medida para garantizar el contacto con ambos progenitores.

¿Y si el menor dice que no quiere ir?

La voluntad del menor se tiene en cuenta, pero no es un motivo automático para incumplir el régimen, especialmente en niños pequeños. Los tribunales valoran si esa negativa es genuina o si está influida por el progenitor custodio. Cuando hay sospecha de alienación parental, el juez puede ordenar una valoración psicológica y adoptar medidas para restablecer la relación.

El derecho de visita de los abuelos

El incumplimiento del régimen de visitas no solo afecta a los progenitores: los abuelos también tienen derecho a mantener el contacto con sus nietos, y pueden reclamar judicialmente si se les impide. Es una cuestión cada vez más presente en los juzgados de familia.

¿Qué no debes hacer?

  • No dejes de pagar la pensión como represalia: el impago de la pensión de alimentos es un incumplimiento independiente y puede tener consecuencias penales, aunque el otro progenitor no cumpla con las visitas.
  • No recurras a la fuerza: si no te entregan a los niños, documenta el hecho y acude al juzgado; actuar por tu cuenta puede perjudicarte.
  • No dejes pasar el tiempo: cuanto más se prolongue la situación, más difícil es restablecer el vínculo con los menores.

Conclusión

Que no te dejen ver a tus hijos no es algo que tengas que aceptar. La ley protege el derecho de los menores a relacionarse con ambos progenitores, y existen mecanismos eficaces para hacer cumplir el régimen de visitas. En RFK Abogados te acompañamos en todo el proceso: desde la documentación de los incumplimientos hasta la demanda de ejecución y, si fuera necesario, la vía penal. Consulta tu caso sin compromiso y da el primer paso para proteger tu relación con tus hijos.

Preguntas frecuentes

¿Puedo llamar a la policía si no me entregan a mis hijos?

Puedes acudir a la policía para que levante un atestado que deje constancia del incumplimiento. Sin embargo, la policía no puede obligar a la entrega de los menores por la fuerza; eso corresponde al juzgado.

¿Cuánto tarda el juzgado en actuar?

La demanda de ejecución es un procedimiento relativamente rápido. En muchos casos el juzgado requiere al incumplidor en cuestión de semanas, aunque los plazos varían según la carga del juzgado.

¿Me pueden quitar la custodia por no llevar a los niños con su padre/madre?

Sí. Los tribunales consideran que impedir el contacto con el otro progenitor va contra el interés del menor, y en casos graves pueden modificar la custodia.

¿Puedo dejar de pagar la pensión si no me dejan ver a mis hijos?

No. La obligación de pagar la pensión es independiente del cumplimiento del régimen de visitas. Si dejas de pagar, te expones a consecuencias civiles y penales.

¿Qué pasa si mi hijo dice que no quiere verme?

La voluntad del menor se valora, pero no es motivo automático para suspender las visitas, especialmente si hay indicios de que está influido por el otro progenitor. El juez puede ordenar una valoración psicológica.